lunes, enero 30

Pandora y ¿qué?

-AGATHA! Mira el cofre que hay en la entrada de tu dormitorio, hay una caja de pandora, de la que deberías protegerte. - Grito su hermana gemela Mirtha.

-Protegerme...protegerme de qué?- Pensó Agatha.

-Protegerte de Pandora, de eso que desconoces, de eso que no puedas controlar, que no puedas manejar, que te haga caer al piso- replicó Mirtha.

-No tengo nada que temer si tengo claro lo que soy.  Soy una artista que ve la belleza de un cuadro,  cuando el resto no la comprende. Porque veo algo magnífico naciendo en las entrañas del tiempo, y que en su paso ha ido aumentando su belleza.

Soy un ser despreciable para algunos, que en la incomprensión de mi visión frente al opaco color de la vida, en acidez pura, me puedo reír de aquello. Porque ser como soy me molesta menos que antes, por el simple hecho de no fingir lo que soy. En ser la calidez materializada, sino es ser yo.

Soy Historiadora, porque voy dejando hitos en la cobertura achocolatada de la tierra, porque voy dejando mis pasos marcados en la tierra y porque por fin, ahora me dedico a mi historia con el resto.

Soy pacifista, hoy le dejo las batallas a la historia del mundo, me arrojo a creer y sentir el momento, vivirlo al máximo, creer en que todo sea real, y verme como hace tiempo quise.

Soy yo, ya no existe la necesidad de ser lo que no soy.  Ya no tengo que fingir ser el ave rapaz, de ser una excusa, de ser reloj, de ser sucia, de ser nula.

Soy yo, en el lugar que quiero, haciendo lo que quiero y estando con los que quiero. Tranquila, segura, feliz.

-Pues abre la caja, y ve que hay allí, yo te lo advertí- dijo Mirtha y se fue miedosa, lejos.

-Advertir...- pensó Agatha - No tengo nada que perder - Abrió la caja y sus ojos se abrieron llenos de lágrimas.

-Veo lo que siempre quise ver, no me sorprendo de verlo, me alegra saber que siempre estuvo ahí.- Contenta se levantó Agatha y se ve a caminar por el parque al encuentro que Agatha vió en la caja y que sientió dentro.

lunes, enero 23

Martillo limpio

"Me cansé" dije, y se rió en mi cara, como si lo que dijera no tuviera validez. "De verdad me cansé de esta conversación vacía" le grité.
El reloj corrió sin prisa un par de minutos, hasta cumplir la hora. Hubo silencio y luego rió. "Sabes que no te creo. Siempre vamos a mi ritmo, y aunque no lo quieras, siempre lo harás". Siguió mirándome fijo, mientras sus ojos y brazos se movían con vida propia. "Detesto llegar a esto, detesto tener el tiempo para esto, pero es necesario, debo hacerlo ahora".
Lo tomé por ambos lados y lo arrojé contra el piso, tomé la silla que estaba cerca de él; y mientras él permanecia aturdido en el suelo,  la silla la destruí sobre su cuerpo. Para mi no era suficiente, necesitaba verlo destrozado en el piso, ver cada una de sus partes, y saber con certeza que sería imposible que cobrara vida.

Me fui a la maleta de herramientas y tomé el martillo. Sabía que eso sería algo desagradable, que quizás hasta yo me haría daño, pero mi cansancio superó todas las proporciones.  Sólo actué.
Mientras él yacía en el piso, acumulé mis fuerzas y las dirigí al martillo, que vi caer de golpe de su cara, y todo el resto pasó a ser historia.  Era imposible reconocerlo,  desarmé su cuerpo moreteado con martillazos animales, demembrané por completo su cara, su cuerpo, tu figura que ya no parecía ser algo creado, ni por el hombre más idiota, ni por el animal más hábil.
Sus mil partes estaban esparcidas por el espacio, llegaron más lejos de lo que pensaba, porque incluso bajo la mesita de centro había parte de él.  Sus brazos estaban doblados como papel, sin forma alguna, sus piernas era como pasta de pollo, y su color era grotesco.

Algunas heridas quedaron en mis manos, pues no estoy acostumbrada a este tipo de fuerza, y menos a este tipo de cansancio. "Me cansé". Habiendo cometido el horrible crimen, dejé el martillo sobre la mesa y me fui al baño, a lavar mis manos, para no sentirme tan sucia. Miré nuevamente hacía la escena de crimen, y respiré profundo, para sentir ese aroma a ira que había consumido el lugar. "Ya me cansé de no tener tiempo" me dije, y me retiré de la habitación dejando ese inútil aparato tirado en el piso.

Mañana me compro otro reloj.



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